Posts from November, 2007

Por Ti

Nov 24

Este poema lo ha enviado Elizabeth y quiero compartirlo
con ustedes.

Que lo disfruten.

[audio:http://www.tesyangelical.com/audio/por ti musica.mp3]

La felicidad está en nosotros.

Nov 24


Desde nuestra juventud tenemos a nuestro lado a un hada
hechicera que promete acompañarnos a través de las
vicisitudes de la vida, y, constantemente alerta, nos cubre
con su protección generosa. No es un hada de leyenda; existe
y se desenvuelve, siempre hermosa, siempre joven.
Aunque invisible, nos deja ver sus simpáticas virtudes y sus
encantos infinitos. Ella abarca todas las aspiraciones de nuestra
vida; en su personalidad expresiva se ocultan todas las fuentes
de nuestros deseos, de nuestra felicidad o de nuestra desgracia.
Fortuna, gloria, distinciones, salud… todo lo posee y todo lo
ofrece a quien por ella se deja guiar.
¡Hada divina, compañera de la humanidad desde sus más remotos
orígenes; infatigable en tu generosidad, de voluntad infinita,
omnipotente en tu omnipotencia, te llamas VOLUNTAD!
Practicad su culto con sinceridad y fielmente… y ella os dará el
dominio de las múltiples razones para alcanzar vuestra dicha.
Llegará un momento en que el fin dominante de la pedagogía será
lograr la independencia y el desenvolvimiento de la voluntad.
Entonces dará principio el reinado de la FELICIDAD.

J. Finot.

Hombre

Nov 24

El hombre que escala montañas lo hace porque necesita
escalarlas; porque tal es su naruraleza. Las rocas, el
hielo, el viento y el gran dosel azul del firmamento no
constituyen todo lo que encuentra en las cumbres;
descubre, además, cosas acerca de su propio cuerpo
y de su propia mente que casi había olvidado el la rutina
del vivir día con día y año con año. Aprende para qué  son
sus piernas y sus pulmones, y qué quisieron decir los sabios
de la antigüedad cuando aconsejaron “refrescar el espíritu”

-James Ramsey Ullman

Tenía tantas cosas que decirte!

Nov 24

¡Tenía tantas cosa que decirte! …¡Tenía
tantas palabras buenas que contarte al oído! …
Pero nada te he dicho de tanta fantasía
y tanto amor! Y ahora es tarde… y ya te has ido!

Cosas que en el silencio de mi cuarto vacío
he forjado soñando, con ilución infinita,
en tus manos que siempre tiemblan como de frío
y en tus ojos muy grandes, llenos de agua bendita.

Y he buscado_ recuerdo_ las palabras más puras
para que no sintieras miedo de tanto amor,
palabras que los labios sólo dicen a obscuras:
que también tiene el alma su divino pudor.

¡Tenía tantas cosas que decirte!… Tenía
tantas palabras buenas que contarte al oído!…
Pero nada te he dicho de tanta fantasía
y tanto amor! Y ahora es tarde… y ya te has ido!

Andrés Héctor Lerena Acevedo.

Grupos musculares

Nov 16


Espalda y estómago. Estos ejrcicios vigorizarán los músculos
que sostienen la espalda y la espina dorsal erectas. ayudan
a cultivar el hábito de sentarse bien y previenen los problemas
de la parte inferior de la espalda.1) Recoja el estómago
completamente, pero respire normalmente. Afloje el tronco hacia
delante al mismo tiempo que alza las puntas de los pies, con los
talones apoyados en el suelo.Vuelva hacia el suelo los dedos del
los pies. afloje los músculos del estómago, alce el cuerpo de nuevo.
Repita 30 veces.
2) Siéntese con el cuerpo flojo. Recoja los musculos del estómago
lo más posible. Manténgalos recogidos y tensos durante siete
segundos. Afloje luego el cuerpo otro siete segundos. Repita
ocho veces.
4)Siéntese con el cuerpo flojo y los hombros caídos. Eleve la
espalda y concéntrese en el esfuerzo de juntar y tensar los
músculos inferiores de la espalda. Mantengase así durante
siete segundos. Afloje luego el cuerpo durante siete segundos.
Repita este ejercicio ocho veces.
Hombros y brazos. Los siguientes ejercicios lubricarán las
articulaciones y contribuirón a evitar la rigidez y el dolor de la
parte alta de la espalda.
5) Siéntese con los hombros flojos. Muieva el hombro derecho
hacia adelante, luego el izquierdo estirando a la vez cada hombro.
Vuelva a la posición original. Descanse. Junte las manos y mueva
los brazos hacia fuera y hacia arriba; en seguida, llévelos hacia
atrás por encima de la cabeza; al mismo tiempo que las palmas
de las manos se vuelve hacia arriba, practique un ligero tirón.
Repita ocho veces.
6) Suave y rítmicamente describa amplios círculos con los hombros
hacia adelante y hacia atrás. Haga cada movimiento de 10 a 15
veces.

Fe

Nov 15

“Jes�s dijo a la mujer:
Tu fe te ha salvado; vete en paz.”
Lucas 7,50

[audio:http://www.tesyangelical.com/audio/Fe.mp3]

Hay dias

Nov 15

Hay días en que pesa
el corazón, como si fuera plomo;
En que ni fuerzas tiene la cabeza
de erguirse con aplomo.
Hay días en que el alma
cansada de sentir, pide reposo;
En que el olvido de la eterna calma
es un consuelo misericordioso.
Hay días de tristeza sin objeto
y lágrimas sin causa;
Porque el mal que se sufre es el secreto
mal de la vida, sin final ni pausa.
Hay días de abandono tan completo,
de soledad tan vasta,
que al corazón, a su dolor sujeto,
tu cariño no basta.
¡Son los lúsidos días en que la mente,
de su ilusión piadosa libertada,
sufre inconsciente,
la atracción de la nada!

Luisa Luisi.

Gracias amiga Laura por todo tu aporte en esta pagina.
Espero que sigas compartiendo lindos temas con todos
nosotros. Tesy

La flor

Nov 15

“Miren los lirios del campo,c�mo van creciendo sin
fatigarse ni tejer.”
Mateo 6,28

[audio:http://www.tesyangelical.com/audio/La flor.mp3]

El águila y el caracol

Nov 12

Vió en la eminente roca donde anida
el águila real, que se le llega
un torpe caracol de la honda vega,
y exclama sorprendida;
_¿Cómo, con este andar tan perezoso,
tan arriba subiste a visitarme?
_Subí, señora (contestó el baboso).
a fuerza de arrastrarme.

Juan Eugenio Hartzenbusch.

PERMÍTEME

Nov 12

Permíteme orar, no para obtener protección contra los
peligros, sino para afrontarlos sin temor.
Permíteme pedir. no alivio a mi dolor, sino el valor de
superarlo. Permíteme buscar en el campo de batalla
de la vida, no aliados, sino mi propia fortaleza.
Permíteme no suplicar, temeroso, por mi salvación, pero
sí tener paciencia para conseguir mi libertad.
Cocédeme que no sea un cobarde, sentir tu misericordia
en mi triunfo solamente; pero deja que, en mi fracaso,
encuentre el apretón de tu mano.

Rabindranath Tagore