Dejo marchar la necesidad de ser una
persona perfecta.
Cuando estoy preparada para dejar marchar una
vieja costumbre, aparece como un problema-
Estoy aprendiendo a identificar mis problemas
como mensajeros provenientes de un lugar profundo
de mi interior que anhela ser amado. Le pido al Universo
que me ayude a dejar marchar el temor, y me permito
tener una nueva comprensión.
Estoy aprendiendo a ser amable con mis hábitos y creen-
cias negativos. Antes solía decir: <<Quiero librarme de eso>>;
ahora sé que he creado todos mis hábitos para un propósito
determinado. De modo que dejo marchar los viejos hábitos
con amor y encuentro maneras más positivas de satisfacer
esas necesidades.
Gracias Carla por compartir esta hermosa
reflexiones, Namaste una brazo
Tesyangelical-