«ROMANCERO»

Sedoso vellón nievo…
decora tu silueta
creciente entre vapores plateados
orgullosa vas silente …
con telón azul obscuro
tachado de linternas.
Tu nos ves desde arriba…
confidente de parejas…
En todo ejerces influjo a la gente,
el mar, la misma tierra…
hazme el favor  y dile a ella
que por ella sueño despierto.

Rey

«Romancero»

Cubre el manto de la noche
el romance tibio y sereno
abrigado en ilusiones
que van brotando en sueños.
No permitas a las sombras
siembra de luz mi sendero
Hagamos  que valga la pena
intentemos  amar de nuevo!
Que loco  si fueras mi luna
si me permitieras ser tu lucero
qué pareja tendría el amor
en el inmenso marco del cielo.

Rey
Gracias y bien venido a este
espacio mi amigo. Besos Tesy


«VISIONES»

Tarde de ausencia que llora
en el cordaje del alma;
arrullo fiel de paloma
al diapasón de sus alas.

Tarde de frío y recuerdos,
en sus murmullos desgrana
la eterna canción del tiempo
que en los abismos resbala.

Azul de cielo que funde
entre las brumas sus galas;
nostalgia de tus caricias
como la tarde, afiebradas.

Visiones de sueños idos
sobre cien grupas aladas;
briosos corceles dorados
de tus ansias desveladas.

Recuerdo una tarde agreste
sobre mi alma volcada;
acento de mil ternezas
entre las sombras frustradas.

Tarde que llora en las frondas
tu ausencia siempre llorada,
con lágrimas ya marchitas
¡ de hojarasca avejentada !

MI DOLOR

Mi dolor no lo imaginas:
es de sutil como un sueño;
Por tu inconstancia, una cima,
cuando me miras, pequeño.

Mi dolor es una hoguera
que con tu ausencia me abrasa
siento a la vez primavera
cuando me alumbra tu gracias.

Es a veces cruel delirio
que torturando aniquila,
pero también es cariño
anegando mis pupilas.

Mi dolor es todo o nada:
Es puñal que me tortura;
suavidad de cielo y agua,
bálsamo, paz y frescura.

Abierta herida que sangra
por caminos de añoranza;
musical tono en el alma
modulado en dicha mansa.

Mi dolor no lo imaginas,
porque mirando tu cara
todo el pesar se me olvida,
¿Comprendes qué cosa rara?

Hemos perdido aún…

Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
diciendo qué palabras?
por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

-De Pablo Neruda

Eclipse


Hoy miro un eclipse sin ti,
hoy me doy cuenta de lo
maravillosa que puede  ser
la naturaleza hasta me regala
un eclipse para alegrar a mi
corazón.
Hoy miro un eclipse sin ti
y hoy me doy cuenta que tu
sos el único que puede»eclipsar»
o hacer brillar la luz de mi
corazón, Papá.

–Lis Karen

«Silencio»

Es preferible que despierte tus
sentimientos cuendo ellos te lo
pidan, solo tu sabras el momento
de hacerlo , tu corazón te indicará
el momento justo. Busca dentro de
ti, cuando logres escuchar tu cora-
zón veras que todo es mas facil y
nada es tan complicado de solucionar.
Nunca dudes que la solución esta
dentro de ti en tu silencio.

-Liz Karen

«Balada de la Esperanza»

Déjennos contarles a los niños
Que esta sombra ya se desvanece
Déjennos decirles
Que sus caritas pálidas
Como canciones tristes de invierno
Sus bracitos delgados
Y sus llantos
Van a disiparse con el sol de un nuevo día
Y es que en nuestros campos
La hoguera ya se extiende
Hasta que una fila interminable
De sauces encendidos
Incendie el cielo gris de las ciudades
Estalle en las paredes empolvadas
Hasta que el viento del amor
Arranque de raíz la oscuridad
La mala siembra
Y la ternura florezca en nuestro suelo
Y los enamorados
Se miren sin angustias
Se posean sin apuros
Y la historia
Sean todos los hombres
Construyendo la hermosura colectiva

Jorge Luis Roncal,
Perú—Enviado por una gran amigo
de esa misma ciudad.
Gracia: A. Dionicio Rodriguez Tirado