La impaciencia

La impaciencia envenena todas nuestras
alegrías y nos impide reconocer la felicidad.
Nos hacemos impacientes porque tenemos
la impresión de que la felicidad está siempre
un poco más allá; y queremos hacerlo todo
a prisa con tal de lograrla. Pero la felicidad,
tal como escribió un filósofo alguna vez, es
como una pelota perseguida por un niño.
Al alcanzarla, se le da una patada.

-Luigi Barzini

«Una de las cosas»

Una de las cosas buenas que hay en la vida,
y de la que la gente por lo general no se sacia,
es el halago. Nadie tiene un ego tan entero que
no encuentre una la forma de dirigirle un elogio.
Pero la lisonja es de suyo biodegradable, y acaba
por sidolverse horas o días después de recibida;
por eso, siempre estamos dispuestos a escuchar
otra.

-Phyllis Throx

«La verdad siempre»

Hay que  decir a  los hijos  toda
la verdad que sean  capaces de
entender, aunque sólo sea para
establecer el atributo más valio-
so de un  padre: la  credibilidad.
Si a un niño de tres años su padre
o su madre lo engañan  diciéndole
que  la  inyeción no le  va a  doler,
cómo podrá creerles después, cu-
ando le digan que la mariguana, el
alcohol o el faltar a la clases lo per-
judican?

-Anonimo

«Sandía» semilla


He observado el poder que encierra una semilla
de sandáa. Es capaz de tomar de la tierra y asi-
milar 200,000 veces su propio peso. Cuando al-
guien pueda explicarme cómo toma la semilla
este material y después, a partir de él, colorea
una superficie exterior, lo cual es algo más que
una imitación artística, y cómo luego forma en
su interior una corteza blanca que encierra un
corazón rojo densamente tachonado de negras
semillas, cada una con la capacidad de absorber
200,000 veces su peso; cuando alguien pueda
explicarme el misterio de la sandía, entonces le
permitiré que me pida explicarle el misterio de
Dios.

-William Jennings Bryan

Diez años

Cuando tenía diez años leía escondido
cuentos de hadas y me habría avergon-
zado que me sorprendiran. Ahora que
tengo mas de 50, los leo abiertamente.
Al hacerme hombre, dejé a un lado las
cosas pueriles… inclusive el temor a lo
vanal y el deso de ser grande.

-C. S. Lewis

Medicina

_ He ejercido la medicina durante
30 años y he recetado muchos
remedios. Pero a la larga aprendí
que, para la mayoría de los males
que aquejan a la humanidad, no hay
mejor cura que el amor me decía un
sabio médico.
¿Y si no surge efecto?
Entonces, duplíquese la dosis.

_Howard Whitman