Hombre

El hombre que escala montañas lo hace porque necesita
escalarlas; porque tal es su naruraleza. Las rocas, el
hielo, el viento y el gran dosel azul del firmamento no
constituyen todo lo que encuentra en las cumbres;
descubre, además, cosas acerca de su propio cuerpo
y de su propia mente que casi había olvidado el la rutina
del vivir día con día y año con año. Aprende para qué  son
sus piernas y sus pulmones, y qué quisieron decir los sabios
de la antigüedad cuando aconsejaron «refrescar el espíritu»

-James Ramsey Ullman

PERMÍTEME

Permíteme orar, no para obtener protección contra los
peligros, sino para afrontarlos sin temor.
Permíteme pedir. no alivio a mi dolor, sino el valor de
superarlo. Permíteme buscar en el campo de batalla
de la vida, no aliados, sino mi propia fortaleza.
Permíteme no suplicar, temeroso, por mi salvación, pero
sí tener paciencia para conseguir mi libertad.
Cocédeme que no sea un cobarde, sentir tu misericordia
en mi triunfo solamente; pero deja que, en mi fracaso,
encuentre el apretón de tu mano.

Rabindranath Tagore

CHINOS

Los chinos llaman a la suerte oportunidad, y dicen que
cada día toca a nuestra puerta. Algunas personas la
oyen; otras no. Pero no basta con oír que la opotunidad
toque a la puerta ; debemos dejarla entrar, dale la
bienvenida, hacerla amiga nuestra y trabajar con ella.

-Bernard Gittelson

Tres Recetas

Para no ser borrachos no hay ms recetas que examinar
en otros La borrachera; para ser generosos, sin grandes
esfuerzos. Meditarlo que sufren los avarientos; y para
hacer menores nuestros quebrantos, presenciar los ajenos.
Tengo como infalible estas recetas que escribio la doctora
doña Experiencia.

Autor: Osorio y Bernard

El buen nombre

El Buen nombre de una persona es su poseción, es igual
medida de que sus bienes materiales. Es más que una
propiedad: es su ángel guardiín y su seguridad: su
paracaídas cuando cae del cielo de la buena fortuna;
su tabla de salvación en las arenas movedizas del
desastre personal.

Michael Musmanno.

La jardinera

Decíale una rosa la niña que la cuidaba:
Quítame la estaca que tengo al lado, pues me incomoda
y me hace daño.
-¡ Si te he puesto a propósito! ¿ No comprendes que eres
débil y necesitas un apoyo aguardarte?
-¡Guardarme a mí ! ¿ Y de qué? ¿ Acaso no puedo
sostenerme sola? Ya soy grande y quiero ser libre…
Apenas quitó la jardinera la estaca, vino una ráfaga de
viento y se llevó la rosa.

Fábula:
Siempre es necesario el apoyo de nuestros semejantes

L. Ratisbonne ( Francés )

La copa

Yo siembro las Penas, las Amarguras, el Dolor y la desesperación
por todas partes arrastrando a los insondables abismos de la
desgracia al hombre, a la familia y a la sociedad. El bebedor que
me sostiene con su mano trémulano puede esperar de mi sino un
hogar desdichado. una salud quebrantada y un sepulcro prematuro.
Yo degrado al hombre racional; lo privo de su salud, entorpezco
sus facultades y apago en su corazón los más sagrados afectos
hasta convertirlo en bruto. Los numerosisimos jóvenes que me
beben pierden por completo su delicadeza y se hacen despreciables
a los hojos de lasociedad. Yo quebranto el corazón de la esposa,
lo lleno de acibar vertiendo en él los sufrimientos más horribles
y pongo sobre la frente de los inocentes hijos, la marca infamante
de la verguenza. Yo me encargo de llenar a más no poder los
manicomio, sanatorios, asilos, lazarectos y las cárceles.
Soy hija legitimadel infierno; mi amo es el diablo, y soy su instrumento
vil de la muerte y perdición. Produzco todas las enfermedades y no
curo ninguna. Soy la peste, la desolación y la muerte eterna.
¡Apartaos de mi como os apartariais de vuestro más formidable
e implacable enmigo! No me bebais.

Cuando

Cuando los buenos modales llegan a ser parte de
una persona, puede enfrentarse a cualquier situación
con obsoluta confianza en si mismo.
En una ocasión, presentaron enesperadamente una
amiga mía la reina Ysabel II de Inglaterra.
Sus amigos le preguntaron si no le había sentido temor
de no saber qué hacer en esa circustancias. Mi amiga contestó:
«No; no sentí temor, ni me sentí confundida porque no tengo
más que una forma de comportamiento»

-Elizabeth Post

Familia

APRENDER A VIVIR.

En Familia:
Entre marido y mujer:
El ambiente propio de una conversación íntima,
se ha de parecer un poco al que tenías el día de vuestra boda.
Es decir, sintiendo que Dios es el «tercero» que os acompaña,
escucha une y ayuda. Los términos de un compromiso de vida
familiar, en sus distintos capítulos esenciales, lo deben elaborar
primero los esposos, cuando aún no tienen hijos y los padres
cuando los hijos son pequeños. Pero se debe reelaborar y revisar
cuando los padres y los hijos se van haciendo mayores.

Miguel Bertrán Quera