Característica!

Parece característica de toda magna obra que
sus creadores lleven un velo de imprecición.
A Einstein solía, considerársele un hombre
distraído, poco prático. Muchos científicos aún
lo consideran así. No abstante, en realidad los
cálculos de este sabio alcanzaron un grado tal
de precisión y exactitud de pensamiento que
no puden lograr quienes lo acusaban de ser poco
prático. La mujer con quien deseaba casarse
Monzart dijo después de la muerte del músico que
lo había rechazado por creerlo atolondrado y por
pensar que nunca haría nada valioso.
El poeta Wordsworth tenía razón al opinar de
Newton; «El índice de su mente navega solo por
estraños mares del pensamiento».
El hombre que navega por mares extraños
necesariamente tiene que sentirse poco seguro
de sí mismo. Deberíamos desconfiar del que irradia
aplomo y pretende saberlo todo; del que siempre
está «al día». En un futuro no lejano, la máquina
computadora imitará a la perfección la conducta
de este engreído.

-Freed Hoyle

Hombre

El hombre que escala montañas lo hace porque necesita
escalarlas; porque tal es su naruraleza. Las rocas, el
hielo, el viento y el gran dosel azul del firmamento no
constituyen todo lo que encuentra en las cumbres;
descubre, además, cosas acerca de su propio cuerpo
y de su propia mente que casi había olvidado el la rutina
del vivir día con día y año con año. Aprende para qué  son
sus piernas y sus pulmones, y qué quisieron decir los sabios
de la antigüedad cuando aconsejaron «refrescar el espíritu»

-James Ramsey Ullman

PERMÍTEME

Permíteme orar, no para obtener protección contra los
peligros, sino para afrontarlos sin temor.
Permíteme pedir. no alivio a mi dolor, sino el valor de
superarlo. Permíteme buscar en el campo de batalla
de la vida, no aliados, sino mi propia fortaleza.
Permíteme no suplicar, temeroso, por mi salvación, pero
sí tener paciencia para conseguir mi libertad.
Cocédeme que no sea un cobarde, sentir tu misericordia
en mi triunfo solamente; pero deja que, en mi fracaso,
encuentre el apretón de tu mano.

Rabindranath Tagore

CHINOS

Los chinos llaman a la suerte oportunidad, y dicen que
cada día toca a nuestra puerta. Algunas personas la
oyen; otras no. Pero no basta con oír que la opotunidad
toque a la puerta ; debemos dejarla entrar, dale la
bienvenida, hacerla amiga nuestra y trabajar con ella.

-Bernard Gittelson

Tres Recetas

Para no ser borrachos no hay ms recetas que examinar
en otros La borrachera; para ser generosos, sin grandes
esfuerzos. Meditarlo que sufren los avarientos; y para
hacer menores nuestros quebrantos, presenciar los ajenos.
Tengo como infalible estas recetas que escribio la doctora
doña Experiencia.

Autor: Osorio y Bernard

El buen nombre

El Buen nombre de una persona es su poseción, es igual
medida de que sus bienes materiales. Es más que una
propiedad: es su ángel guardiín y su seguridad: su
paracaídas cuando cae del cielo de la buena fortuna;
su tabla de salvación en las arenas movedizas del
desastre personal.

Michael Musmanno.

La jardinera

Decíale una rosa la niña que la cuidaba:
Quítame la estaca que tengo al lado, pues me incomoda
y me hace daño.
-¡ Si te he puesto a propósito! ¿ No comprendes que eres
débil y necesitas un apoyo aguardarte?
-¡Guardarme a mí ! ¿ Y de qué? ¿ Acaso no puedo
sostenerme sola? Ya soy grande y quiero ser libre…
Apenas quitó la jardinera la estaca, vino una ráfaga de
viento y se llevó la rosa.

Fábula:
Siempre es necesario el apoyo de nuestros semejantes

L. Ratisbonne ( Francés )

La copa

Yo siembro las Penas, las Amarguras, el Dolor y la desesperación
por todas partes arrastrando a los insondables abismos de la
desgracia al hombre, a la familia y a la sociedad. El bebedor que
me sostiene con su mano trémulano puede esperar de mi sino un
hogar desdichado. una salud quebrantada y un sepulcro prematuro.
Yo degrado al hombre racional; lo privo de su salud, entorpezco
sus facultades y apago en su corazón los más sagrados afectos
hasta convertirlo en bruto. Los numerosisimos jóvenes que me
beben pierden por completo su delicadeza y se hacen despreciables
a los hojos de lasociedad. Yo quebranto el corazón de la esposa,
lo lleno de acibar vertiendo en él los sufrimientos más horribles
y pongo sobre la frente de los inocentes hijos, la marca infamante
de la verguenza. Yo me encargo de llenar a más no poder los
manicomio, sanatorios, asilos, lazarectos y las cárceles.
Soy hija legitimadel infierno; mi amo es el diablo, y soy su instrumento
vil de la muerte y perdición. Produzco todas las enfermedades y no
curo ninguna. Soy la peste, la desolación y la muerte eterna.
¡Apartaos de mi como os apartariais de vuestro más formidable
e implacable enmigo! No me bebais.