Medicina

_ He ejercido la medicina durante
30 años y he recetado muchos
remedios. Pero a la larga aprendí
que, para la mayoría de los males
que aquejan a la humanidad, no hay
mejor cura que el amor me decía un
sabio médico.
¿Y si no surge efecto?
Entonces, duplíquese la dosis.

_Howard Whitman

SOLIDARIA (atictud)

En la Naturaleza, todo está interrelacionado
y funciona interdependientemente. Si tu vida
quedó, de repente, sin color o sin relaciones
significativas, tal vez hayas olvidado momentá-
neamente el hecho de que somos un gran sistema
armonioso de relaciones. Entonces, necesitamos
poner énfasis en la fuerza de nuestras relaciones
y no en la posición jerárquica que ocupamos en la
Naturaleza, en casa o en el trabajo. La actitud
solidaria pone en su correcta perspectiva los valores
humanos que queremos tornar vivos y actuantes.
Somos un sistema vivo de relaciones y experiencias
significativas y todas son fundamentalmente impor-
tantes para el Todo.

Sugerencias práticas para
una actitud Solidaria.

. Cree en la fuerza del trabajo en equipo. Haz
reuniones en la casa para limpiar el jardín. el
garage, etcétera. Vitalízate trabajando en grupo.

. Consume productos cuyo fabricantes estén
volcados el desarrollo de una ética ecológica.

. Haz ecología en la casa. Limpia y arregla tu
desorden sin esperar que los otros lo hagan
primero.

. Evita la obsesión en cuanto a ser » especialista
en alguna cosa». Sé, sin embargo, especialmente
competente en todo lo que hagas.

Texto: de Sônia Café

Evolución Espiritual.

I)ARMONIZACIÓN; de cuerpo, mente y espíritu.

«Busca la paz en el cuerpo, mente y espíritu, y esta-
ráis así en paz con vuestros semejantes y con Dios.»
Buscadla constantemente, en cada momento de la
jornadadiaria, sinpermitir que nada turbe vuestro
empeño, y si así sucediera, enpezad de nuevo con
perserverancia, para que ella eche raíces, y llegue a
ser parte de vuestra naturaleza. Mirad como retoza,
cómo duerme un niño, y aprended la lección de la
Armonía.
Liberat vuestro cuerpo de tensiones, el estado del
cuerpo induce al de la mente, y el estado de la mente
induce el del cuerpo. Relajaos, respirad en tranquila
serenidad, y mantened tal estado en todo momento,
y aún más cuando las circunstancias puedan dese-
quilibrar vuestra armonía. La fuerza del Aliento dará
paz a vuestro cuerpo, si es profundo y lento, y sigue
el ritmo de vuestro corazón y la Voluntad dará paz a
vuestra mente, polarizando vuestros pensamientos,
de tal manera que ellos sigan el ritmo que ocila hacia
el lado bueno de las cosas. Sed como el niño. Eloos no
envenenan su mente con las pasiones que destruyen
la armonía, polarizad cuando ellas se agiten, utilizan-
do la Fuerza de la polarización en el universo, y domi-
naráis las emociones con la mente.
Hacedlo siempre en todo momento de la jornada, en
un constante mejoramiento de vosotros mismo, en
pensamiento, palabra y obra. Seguid el Ritmo y la
Polarización del Universo, en los seres y las cosas
que os rodean, hasta que la Armonía y la Paz sea
con vosotros.

II) CONOCIMIENTO DE SI MISMO:
Al comenzar un nuevo día.
Cuando la Aurora llegue y comience un nuevo día,
buscad un momento de paz para escuchar vuestra
alma. Profundizad en vosotros mismos hasta donde
ella mora, y escuchadla, paptad su vibración primera,
la más bella melodía que interpreta el Alma.
Allá en lo profundo de vosotros mismo sólo existen
Volundad, Amor y Sabiduría. Allí sólo encontraráis lo
bueno y perfecto y eso es lo que sois en vuestra esencia.
Tomad lo mejor de lo que allá palpita, lo mejor de noso-
tros mismos, y volved para empezar con ello el nuevo
día. Entonces serán tres veces buenos los frutos que
trae cada día, pues llevarán la savia pura de vuestra
mejor esencia. Así buscad en cada día de la esencia
buena que atesora vuestro espíritu, allá en lo más pro-
fundo de vosotros mismo, y sazonad con ella vuestros
frutos, y vive este día como el mejor de tu vida.
Concentra todas tus energías en vivir intensamente
estas pocas horas que tienes por delante , desde que
la Aurora te despierta hasta que el descanso reparador
te llama. Olvida el ayer y deja consiente del hoy, y deja
el mañana para su momento, olvida tus errore pero re-
cuerda la experiencia, y si has de recordar, recuerda sólo
cosas buenas que iluminen este día, porque es necio llevar
a cuestas hoy la carga del ayer. Vive plenamente este día,
porque el hoy es el más hermoso don que tienes, porque
la vida es un Eterno Presente, y haz de cada día tuyo ora-
ción a la Vida, al Amor, a la Alegría.
Un Himno al TODO CREADOR.

–Un maestro.

Vocación

«Después subió a una montaña y llamóa su
lado a los que quiso. Ellos lo siguieron.»
Marcos 3,13

¿ Con qué criterios puedes elegir lo que hacer,
si no tienes en claro quiín eres y qué quieres ser?

La desorientación actual del hombre no se soluciona
multiplicando los centros de orientación vocacional,
porque el problema está en que muchos no saben
cómo ser hombres.

Tu primera vocación es tu llamado a ser hombre, una
persona humana; lo demás son modos y caminos.

Mientras no hayas proyectado tu vida como un
servicio a los demás, no tiene sentido que te pregun-
ten por tu vocación.

Si te atormentas preguntándote indefinidamente qué
quiere Dios de ti, pregúntate una vez a ti si quieres
algo seriamente, y tal vez eso sea lo que Dios quiere.

Más vale intentar distintos caminos, que cometer el
error de anularte por el miedo y nunca jugarte.

No esperes que Dios te dicte lo que quiere de ti,
porque ya te dijo que quiere libre y comprometido
por el amor con los otros. Ahora te toca a ti elegir y
decidir cómo hacerlo.

Si alguien pretende saber lo que Dios quiere para ti
pregúntale cómo lo sabe.

Si hoy estudias medicina y mañana decides ser
arquitecto, ¿dónde está lo malo o lo equivocado? Te
lo diré: ¡En que para una sociedad de consumo y
producción, tú no puedes perder el tiempo!
¡Y menos, postergar el momento en que produzcas
mucho y ganes mucho dinero!

—René Juan Teossero

Fracaso

No hay fracaso que al final de
la noche no pueda borrarse
como se borra la suma que hace
un niño en la pizarra, porque cada
día es una nueva creación y porque
nosotros maduramos sólo gracias a
los fracasos.

— A.G.